Para mí, una de las principales cuestiones que la vida, tanto en el sentido universal como personal, me plantea es la relación de determinación de las cosas. Saber qué grado de aquello que nos ocurre es expontáneo o previamente determinado.
Es obvio que vivimos en una realidad basada en leyes matemáticas. La ciencia día a día nos descubre nuevas relaciones universales, pero dentro del universo no alcanzable por la ciencia y por tanto lejos de ser algún día científicamente expresadas con carácter universal, también existen estas leyes.
Expresándolo de otro modo, existen más realidades matemáticas que físicas. La leyes físicas expresan un conjunto fuera de excepciones, pero en un sistema lleno de excepciones, estas excepciones, a su vez, siguen leyes matemáticas que la ciencia nunca intentará encontrar (a no ser que esta excepción nos resulte rentable y afecte a estudios energéticos o tecnológicos).
Siguiendo la línea de otro escrito ya publicado, la ciencia nunca intentará averiguar quiénes somos cada uno de nosotros, solo nosotros podemos extraer esa ciencia aún a riesgo de que, una vez conocida, no poder compartirla, pero aún así, por muchas excepciones que cada uno suponga dentro de las grandes estadísticas humanas, siempre seguimos pautas que podrían ser derivadas de efectos anteriores.
Si intentáramos expresar todas las leyes matemáticas del universo, tanto aquellas que expresa la ciencia como aquellas que afectan a cada individuo, a la relación de sus nacimientos y evoluciones y aplicada a cada partícula o relación de partículas con sus convenientes ecuaciones de dependencia, es decir, si pudiéramos plantear las infinitesimillonesillas ecuaciones del universo, como con cualquier sistema de ecuaciones de menor grado, podríamos llegar a tres situaciones posibles.
a) El sistema devuelve una solución exacta. Matemáticamente significaría que la ecuación es determinista. Físicamente podría significar que el universo, en realidad, es una constante estática o que, al menos, en estados de no variación de las ecuaciones o las variables se llegaría a dicho resultado.
b) El sistema tiene (n-m) grados de libertad. En un sistema de n ecuaciones no relacionadas (que de unas no se puedan deducir las otras) y m incógnitas, la solución es un espacio (n-m) dimensional. Está claro que el universo observable y el que la ciencia se podrá mover depende básicamente de cinco variables deterministas… las tres del espacio, el tiempo y sus diferenciales (efectos del pasado), aunque a mí me gusta añadir las integrales (efectos del futuro), y el tipo de partícula que ocupe en cada momento el espacio a las que se añaden las ecuaciones de unión. Y básicamente hasta ahí llega nuestro universo explicable y en el que podríamos imaginar el máximo libre albedrío.
c) El sistema no tiene solución. Hay mayor grado de ecuaciones que posibles respuestas y es imposible satisfacerlas todas (por ejemplo, no hay posible solución a un sistema de estas dos ecuaciones x=2 y x=5 ya que no hay valor posible para x que cumpla ambas condiciones). Matemáticamente es irresoluble. Físicamente significaría o que sobran ecuaciones o que faltan variables… existiendo este riesgo físicamente en cualquiera de los casos anteriores.
Creer en el destino, por tanto, sería equivalente a considerar que el universo es determinista y constante. Podríamos decir, que al ser constante tiene instinto de conservación pero de ser así, ¿qué sentido tendría la creación de los opuestos y el planteamiento de las ecuaciones y variables conocidas?. Aquí podríamos hablar cómo Matrix, por ejemplo, plantea esta paradoja y para solucionarla aporta una nueva dimensión.
Creer que en el universo existe cierto libre albedrío otorgaría a cada individuo una pequeña porción dinamizadora del conjunto y aportaría al universo un carácter dinámico y evolucionante y por tanto, tendría la consideración de ser vivo que crece, adquiere inteligencia, cuerpo, fuerza y en definitiva, evoluciona (o involuciona según se mire).
Creer que hay más ecuaciones que grados de libertad solo podría significar que las matemáticas no tienen por qué cumplirse en el universo y que en el universo, quizás, a veces hay situaciones en las que algo vale 2 y 5 a la vez, aunque no cumpla ningún tipo de lógica.