Archive for the ‘empatia’ Category

Sensaciones del exterior

Friday, February 22nd, 2008

Cuando paso al lado de alguien noto como algo dentro de mi metabolismo cambia. Como si esa persona tuviera un aura a su alrededor que al contacto con la mía me produjera una sensación que en parte me transformara. Como si algo en mi interior se retorciera de una manera que dicha persona me inspirase. Y sé que le pasa a los demás porque a ellos también les pasa conmigo, de la misma diferente manera que ellos producen una diferencia en mí y no siempre mutuamente sentida o entendida.

Podría ser que estas sensaciones no sean más que la respuesta conductista ante un estímulo de la visualización de un ser diferente a lo conocido. Es decir, podría pensar que dicha sensación no es más que un fruto de mi propia naturaleza psíquica. Ultimamente existen estudios sobre los efectos que la imagen que una persona visualiza es clave en la toma de sus decisiones imperceptibles, como el hecho de que un rostro simétrico siempre nos resulta más atractivo que uno que no lo es o que inconscientemente tratamos a la gente diferente en función de su aspecto o el parecido con algún conocido de diversa índole o su olor. En definitiva, estas extrañas revoluciones internas, podrían no ser nada más que la respuesta refleja y compleja de la asimilación inmediata suma de microsensaciones y memoria.

Pero, si fuera una extrapolación conductista, no explicaría que estas sensaciones fueran a veces diferentes y, por tanto, no preasimiladas, es decir, siempre acabo descubriendo sensaciones antes desconocidas. Podría no ser más que simplemente empatía. Al fin y al cabo, somos humanos. Pero no solo me pasa con las personas, también me pasa con las cosas.

Podría ser que un innato espíritu de asimilación humanista de las cosas dote de vida a todo lo que nos rodea. Es decir, como si se extrapolase el concepto comunicativo y cognitivo a todo el exterior.

A veces, cuando paso cerca de un árbol antiguo y abro mis sensaciones, noto cómo si me estuviera contando cosas que yo estuviera aprendiendo de manera no consciente. Noto como si me hiciera más sabio. Incluso noto puede cambiar la sensación que me produce en función de mi posición, postura, gesto… como si la sensación que me produjera tuviera algo de comunicación.

Pero si fuera cierto, equivaldría a suponer que existen en las personas mecanismos de detección de sensaciones invisibles que viajan de estos elementos a ti y que si son progresivos o comunicativos, significaría que dichos elementos también experimentarían estos procesos de detección de algún modo no puramente sensible (= gusto, tacto, vista, oído, olfato).

O no… me he perdido.

Conocimiento vs sabiduría

Tuesday, February 12th, 2008

A pesar de que el diccionario no me avala, siempre he tendido a hacer una división entre los términos sabiduría y conocimiento.

Siempre hablando en términos connotativos personales, la sabiduría siempre me ha dado una sensación popular. Siempre imagino al sabio compartiendo su enseñanza, como una especie de maestro. La sabiduría se adquiere desde la admiración ajena y la teoría expuesta solo se hace sabiduría ante el entendimiento y reconocimiento popular.

Sin embargo, al conocimiento lo considero un factor más exclusivo. Al conocedor lo veo como alguien que sabe algo y lo esconde para ser su único beneficiario. Como si el conocimiento fuera algo que nos diera ventaja y que al hacerlo público, alcanzara la obviedad y perdiera efecto personal.

Siempre he imaginado a un sabio como a un griego con bata y bastón que habla a quien le quiere escuchar y a un conocedor como a un cardenal de la Edad Media quemando libros prohibidos en su chimenea.

En verdad todos jugamos con el conocimiento y seguramente, dependiendo de la decisión que tuviéramos que tomar, podríamos, si se nos da la oportunidad, en vez de tomar la pastilla azul, hacer que se la tomen los demás.

Pero todos sabemos que si todo el conocimiento se compartiera, sería en suma mejor para todos. Me encanta cómo internet se muestra como un lugar en el que cada vez más comunidades se abren a regalar su conocimiento y como cada vez más sabios acceden a estas comunidades. Y, sobre todo, cómo ahora nadie podrá quemarlo. Lo único que hace falta es que cada vez más conocedores se hagan sabios.

Extrañas asociaciones

Monday, February 11th, 2008

Hesse tenía una literatura muy orientada a lo espiritual y me encantaba. Y me resulta obligado añadir que es uno de los nombres que aparecen en la lista de nóbeles. En el link que podrás encontrar a la derecha y que aquí reproduzco podrás acceder a algunos fragmentos suyos y podrás bajarte sus libros más destacados con solo clicar.

http://elmistico.com.ar/descarga/hesse/index.htm

A partir de algunas de sus frases que leí Damian, me quedé con en la cabeza con éstas.

“Nada le es más desagradable a un hombre que tomar el camino que conduce a sí mismo”

“Todos los hombres que tuvieron un efecto dentro del curso de la historia de la humanidad fueron capaces y efectivos sólo porque aceptaron lo inevitable”

“Las cosas que vemos son las mismas cosas que llevamos en nosotros. No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría.”

“El pájaro rompe el cascarón. El cascarón es el mundo. El que quiere nacer, tiene que romper el mundo. El ave vuela a Dios. El Dios es Abraxas”

Y, con esta última me quedé con dudas. Investigué el concepto de Abraxas y me quedé un poco asombrado al descubrir que aparece en un libro de Jung, eminencia de la psicología moderna, con una historia apasionante detrás. Jung asegura haber escrito “VII SERMONES AD MORTUOS” (que en latín significa “Siete sermones a los muertos”) en una especie de revelación del inconsciente colectivo ocurrida durante un periodo de gran actividad paranormal en su casa observados por todos los miembros de su familia hasta el punto que una tarde los espíritus tocaron el timbre gritando “Regresamos de Jerusalén, donde no encontramos aquello que buscábamos” y que un tal Filemón le dictaba algo que decía el Basílides de Alejandría, un gnóstico de Alejandría del siglo II (alucinante!!!).

El mismo Jung, explica en un artículo parte de las cosas que ocurrieron en su casa (si queréis al grano leed a partir de donde pone “1916″) .

http://www.alipsi.com.ar/rapp/05-94/onetto.pdf

Este libro nunca lo publicó oficialmente al romper claramente la imagen como famosa eminencia de la psicología científica, pero finalmente accedió a incluirla “en honor a la verdad” como un apéndice de un libro de 1963 que regalaba a sus amigos y que con el tiempo acabaron trascendiendo.

http://www.faroaustral.com.ar/wp-content/uploads/2007/06/jung-carl-gustav-siete-sermones-a-los-muertos.pdf

Me pareció también curioso como actualmente los puristas de Jung no consideran a este libro como aceptable. En la wikipedia no se menciona este libro dentro de su bibliografía cuando en la misma wikipedia existe sobre este libro un artículo casi tan extenso como el de su autor.

Pero aún hay más. Aunque por el momento de su publicación seguro que no, algo me hizo pensar si había algún tipo de coincidencia entre el hecho la publicación de Damian en 1919 con este extraño suceso. Y resulta que Hesse fue un paciente de Jung durante diferentes momentos de su vida y que el carácter gnóstico que siempre había tenido Jung, más allá de sus méritos como psicoterapeuta, fue clave para él, y no sabemos si llegaría a leerlo antes de su publicación…

Nos vemos en el PLEROMA!!!

Sublimación descendente

Sunday, February 10th, 2008

Nuestro cerebro establece comportamientos complejos a partir de la relación e intercomunicación de unidades inferiores. De la misma manera que un proceso mental simple se establece a partir del trabajo coordinado de un grupo de neuronas, un proceso mental complejo, se basará en la intercomunicación de procesos simples y elementos como la personalidad, los sentimientos o el estado de ánimo son el resultado final de la acción coordinada de procesos mentales más complejos.

Estos microelementos, para realizar un trabajo diferencial dentro del elemento más complejo, necesitan ser lo suficientemente iguales como poder comunicarse la repartición de tareas y el resultado de su trabajo o poder alcanzar determinados tipos de equilibrio de convivencia. Pero a su vez, estos microelementos necesitan ser lo suficientemente diferentes como para poder realizar de manera diferencialmente optimizada la tarea asignada estableciendo uniones de diferencias.

También quisiera resaltar que estos microelementos inferiores muchas veces carecen de la visión de la importancia del elemento superior que les contiene, que les ampara y que explica su existencia temporal.

Pero esta ordenación que explico es extrapolable a cualquier dimensión de la naturaleza. Elementos complejos como las personas, cualquier sociedad, las células o las galaxias se basan en la coordinación de elementos inferiores que realizan una función individual y diferenciada y que normalmente carecen de la visión suficiente del conjunto al que representan, aunque a veces pequeños elementos, como yo, lo intuyan.

Desde un punto humanista, el interés no es determinar las separaciones conocidas, sino extrapolar este principio de forma ascendente o inductista. De la misma manera que las personas establecen sus mecanismos mediante la acción coordinada de elementos inferiores, el hombre puede también verse como un elemento de un organismo superior, quizás invisible a nuestros sentidos, que aprovecha la diferenciación de la especie frente a otras y de los individuos dentro de la especie para obtener un beneficio diferencial de nuestra existencia.

A veces me gusta ver la naturaleza como un proceso en el que cada componente lleva una pregunta escrita dentro de su ser, la misma para todos, aunque matizada para cada uno, para que cada uno aporte una solución diferencial a dicha pregunta que explique, en suma, la respuesta total… quizás solo seamos un eslabón más de una cadena de montaje con fines superiores a nuestra existencia.

GRITA!!!

Sunday, February 10th, 2008

Eh!!!! No lo puedo remediar. Soy así, Como tú, pero de otra manera. Seguro que puedes enterderlo

DILO!!! GRITA!!! “Como yo”.

Hasta que no hagas el intento de gritar volver a DILO!!!

Arde!!! Cómo me gusta esa palabra. A veces me pasa que me siento mal llamando públicamente palabra a un verbo. Parece que palabra debe estar asociado a sustantivo. Así nos va. Arde es un palabra, Y quema también.

Vamos a ampliar el concepto palabra. Os voy a enseñar palabras. Teta, vagina, lo siento, necesito inspirarme… caos, sistema, paradoja, felicidad … vivir es difícil, ser feliz es fácil. Tan fácil como aburrido.

Y entonces, uno se encuentra con la pregunta… Qué es vivir? Vivir es dejarse llevar por el sistema al que perteneces. Eso sí, aprende tu diferencia. Insisto en la diferencialidad, pero es sana…

No lo puedo remediar. Me gusta Becquer. Odio como se escribe. Y me gusta porque era profundo. Puedo imaginar fácilmente cómo muchos de sus pequeños versos nacieron de los fantasmas de un borracho que en ocasiones sentía sacudidas de frases universales que sacien almas que busquen frases. Y de repente le vienen.

A veces, es magnifico entender la existencia como un arte…. Pensar que una representación expontánea y progresiva puede ayudar al conjunto, con los demás, y hacia tu futuro… pero aún así, aunque, no te haga que el viento te venga de cara… Por qué no juegas a ser tú y ya está????

Transformaciones internas y empáticas

Tuesday, February 5th, 2008

Cuando consigo dominar a mi voluntad o ésta se deja llevar con la esperanza de que le enseñe algo, hay veces que me gusta estudiar la escisión cerebral interna que define mi existencia y en cierta medida intentar demostrarla.

Cuando vives dentro de una cabeza, el pienso luego existo no es una frase muy creíble. He conocido a miles de pensamientos dentro de mi cabeza que han nacido, no han evolucionado y han muerto. Yo no considero el pensamiento una existencia, sobre todo para mí, que es una de mis razones de ser.

Uno de mis grandes retos fue, tiempo ha, demostrar mi existencia de un modo superior al pensamiento. Probar su trascendencia en un plano menos interno. Y no hablo de tomar control del cuerpo. Eso es muy fácil, básicamente, hasta donde llega, hace lo que le dices.

Muchas veces he estudiado la reacción de la gente cuando aparezco en sus vidas en vez de los otros, que básicamente es el otro. Estudiar cómo cambian las sensaciones que me producen y cómo consigo cambiar las sensaciones que les produzco.

Juego a ser el otro, que es como yo, pero otro. Un día soy y, otro, somos y, otro, soy el otro, que junto a mí, somos yo.

Y he comprobado como otros han llegado a empatizar diferencialmente conmigo. No es un gran logro transmutarme como persona sabiendo que convivo con una, pero lejos de ser una persona y de desear serlo, comprobar cómo convivo con otras personas aparte de mí siempre me ha resultado interesante.

Quizás la empatía ha sido para mí uno de los grandes hitos de mi trascendencia como proceso. La he descubierto y juego con ella. Produzco transformaciones internas en mi psique, en paralelo a los acontecimientos que me rodean, para estudiar la reacción que producen. Y, lo curioso, es que estas reacciones aunque muchas veces pasan desapercibidas y otras no, producen reacciones mentales en los otros a medio plazo. Es como si escucharan en cierta medida, el mensaje que les mando. Sin que medie la física ni ningún código de conducta o de comunicación socialmente establecida, a veces me provoco transformaciones internas solo por el placer de estudiar y comprobar el eco, a veces perceptible, que estas transformaciones tienen en los que me rodean.

Pero para conseguirlo, hay que conocer bien y transitar con extrema precaución el abismo que se abre entre ambos lados.